Los líderes europeos prometieron una respuesta unida después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con nuevos aranceles hasta que Dinamarca acepte vender Groenlandia, en una escalada sin precedentes que podría desencadenar una nueva guerra comercial y romper la alianza transatlántica.
Desde Ursula von der Leyen hasta el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz, los líderes de la UE prometieron permanecer “unidos, coordinados y comprometidos” para defender la soberanía de Europa después de que la administración Trump dijera que se aplicarían aranceles adicionales del 10% a ocho países europeos a partir del 1 de febrero.
En una publicación en las redes sociales el sábado, Trump dijo que todos los productos de Dinamarca, Suecia, Noruega, Francia, Alemania, los Países Bajos, Finlandia y el Reino Unido estarían sujetos a un arancel adicional del 10%, que podría aumentar al 25% en junio, a pagar hasta que “se llegue a un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia”.
Groenlandia es un territorio semiautónomo perteneciente a Dinamarca. A principios de esta semana, el mismo grupo de países dijo que desplegaría una misión conjunta en la isla, lo que ha provocado la ira y las represalias de la Casa Blanca en forma de nuevos aranceles.
El verano pasado, la UE y EE.UU. firmaron un acuerdo que triplicaba los aranceles sobre los productos europeos hasta el 15%, mientras que reducía a cero los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses. En aquel momento, Bruselas indicó que el acuerdo, que suponía importantes concesiones de la UE en favor de Washington, era el precio a pagar por el compromiso de EE.UU. en Ucrania y la estabilidad mundial.
Aunque no estaba claro cómo se acumularían los aranceles anunciados el sábado, la amenaza de aranceles adicionales corre el riesgo de desencadenar una nueva guerra comercial entre ambos.
El presidente del Consejo de la UE, António Costa, dijo que coordinaría a los líderes en su respuesta.
Ursula von der Leyen se sumó a sus declaraciones afirmando que “los aranceles socavarían las relaciones transatlánticas y supondrían el riesgo de una peligrosa espiral descendente”. Europa permanecerá unida, coordinada y comprometida con la defensa de su soberanía”.



