Los Bills de Buffalo no pudieron estar a la altura de los Broncos, quienes ganaron 33-30 en tiempo extra, luego de una polémica intercepción en la serie de los Bills en el periodo agregado y dos interferencias de pase defensivas, para concretar el triunfo de los locales -que no jugaban ni ganaban en casa desde hace 10 años-, con un gol de campo.
El público del Empower Field cumplió su papel, metiendo una fuerte presión desde el kickoff a Josh Allen, la estrella de los Bills que, a pesar de terminar con 283 yardas y tres touchdowns, quedó señalado al lanzar dos intercepciones y soltar tres balones -de los que perdió dos- y no alcanzar, de nueva cuenta, el Super Bowl además de que nunca ha ganado en tiempo extra.
Los Bills tuvieron en sus manos el boleto a la siguiente ronda luego de que los Broncos, con el primer intento del agregado tuvieran que despejar, pero un pase largo acabó en la polémica intercepción de Ja’Quan McMillian, quien le arrebató el balón en la atrapada a James Cook III, el más productivo al ataque de los de Sean McDermott con 141 yardas totales.
Denver salió adelante con dos interferencias de pase por parte de una defensa que lucía sofocante, para poner a Wil Lutz a solo 23 yardas, desde donde pateó con éxito y envió al equipo a su primera Final de Conferencia desde 2016, cuando ganaron el Super Bowl.



