Ataques de drones rusos dejaron temporalmente sin electricidad a toda la región sureña de Zaporiyia en Ucrania y dejaron a más de 600.000 hogares en la región central de Dnipropetrovsk sin electricidad, informaron autoridades el jueves.
El bombardeo ocurrió en el contexto de los esfuerzos diplomáticos liderados por Estados Unidos para detener los combates, casi cuatro años después de que Rusia invadiera a su vecino.
Ucrania y sus aliados occidentales han estado trabajando para establecer un marco para un acuerdo de paz, pero Moscú no ha dado ninguna señal pública de estar dispuesto a ceder.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy fustigó a Rusia por atacar servicios públicos.
“No hay una justificación militar para tales ataques a instalaciones energéticas e infraestructuras que dejan a la gente sin electricidad y calefacción en condiciones invernales”, afirmó Zelenskyy en las redes sociales.
Rusia ha atacado repetidamente la red eléctrica de Ucrania desde que invadió, negando a los civiles calefacción y agua corriente en una estrategia que los funcionarios ucranianos llaman “convertir el invierno en un arma”.
La región de Zaporiyia, que antes de la guerra tenía una población de alrededor de 1,5 millones, se quedó sin electricidad durante cuatro horas por primera vez desde la invasión.



