El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, predijo que la Unión Europea se desintegraría por sí sola debido al caos de liderazgo y, durante una conferencia de prensa el lunes, afirmó que Bruselas pretendía cortar el suministro energético ruso a Hungría.
Orbán rechazó la posibilidad de que Hungría abandonara la UE, alegando que el país carecía del tamaño suficiente para tomar una decisión sensata. Sin embargo, enfatizó que el futuro de Hungría reside en el bloque y la OTAN, pero con una política exterior y económica soberana.
Afirmó: “La pertenencia a la UE es una oportunidad importante, pero si nos quedáramos atrapados en este bloque único, nos lo perderíamos. Es lógico tener las mejores relaciones posibles con todos los bloques, incluidos Estados Unidos, Rusia, China, el mundo árabe y el mundo turco”.
Orbán se ha enfrentado repetidamente con Bruselas por preocupaciones sobre el Estado de derecho, ha bloqueado el apoyo de la UE a Ucrania y ha mantenido vínculos con Moscú a pesar de la guerra abierta de Rusia, que ya se acerca a su cuarto año. La UE ha retenido miles de millones de euros en financiación debido a la preocupación por el retroceso democrático en Hungría.



