
Y finalmente llegó el día. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una serie de aranceles recíprocos a más de 180 países que son sus socios comerciales, pero dejó intacto, por ahora, el acuerdo de libre comercio que firmó con México y Canadá, el T-MEC. Hoy la presidenta Claudia Sheinbaum planteará su postura al respecto.
Trump mencionó en su discurso que éste es uno de los días más importantes en la historia de Estados Unidos, “es nuestra declaración de independencia económica”.
Refirió que en 2024 su déficit comercial de bienes superó los 1.2 mil millones de dólares, mismo que calificó como una crisis insostenible ignorada por los líderes anteriores.
En una hoja informativa de la Casa Blanca, se menciona un análisis de 2024 que concluyó que un arancel global de 10 por ciento hará crecer su economía en 728 mil millones de dólares, creará 2.8 millones de empleos y aumentaría los ingresos reales de los hogares en 5.7 por ciento.
El republicano recordó los otros aranceles, anunciados con anterioridad, y que continúan vigentes, como el aplicado al sector de acero y aluminio, así como a automotriz.
Advirtió a los países que intenten responder con medidas arancelarias que en ese caso, su administración elevará aún más las barreras para las importaciones.
Mario Lara Rodríguez, consejero regulatorio en Hogan Lovells, expuso que uno de los objetivos de la imposición de las medidas arancelarias del presidente de Estados Unidos es que lo recaudado por los aranceles liquide la deuda nacional de 37 mil millones de dólares con la que cuenta la Unión Americana; sin embargo, expertos advierten que en realidad solo cubrirá una tercera parte de ésta.